Entrevistando a... Miriam Ocariz.
¿Cómo fueron los orígenes de su proyecto empresarial y cuál fue la motivación personal que le llevó a emprenderlo?
Surgió con naturalidad. Fue casi un asunto vocacional, un proyecto de mucha ilusión, conseguir que la gente vistiera mi ropa y poder vivir de ello. Posteriormente, el mercado la demandaba por lo que, poco a poco, fuimos creando la estructura de la empresa.
¿Cuál fue el acicate definitivo para su proyecto emprendedor?
La ilusión por dedicarme a lo que me gusta. Empecé muy joven y no tenía miedo a tropezar.
¿Cómo fue la concepción inicial y el posterior desarrollo de su negocio?
La empresa comenzó con unos recursos muy limitados y con una estructura mínima, prácticamente desde cero. Poco a poco surgieron los primeros pedidos que se fabricaron muy artesanalmente, con pocos medios. Con los recursos que se fueron generando y por medio de préstamos de entidades financieras se fue contratando personal, formándolo y especializándolo. Las ventas han ido creciendo sostenidamente destinando el rendimiento a la ampliación de estructura técnica, de personal y a comunicación.
¿Qué tipo de dificultades encontró a la hora de poner en marcha su negocio?
Las propias de una empresa en su fase de creación, fundamentalmente, la falta de recursos económicos. Por nuestra filosofía, no existen socios en la empresa, por tanto, los recursos financieros han sido propios y de entidades financieras, por lo que el crecimiento ha sido lento pero sostenido. Es nuestra filosofía.
Entre los inconvenientes encontrados, ¿cuáles fueron los más complicados de solventar: los económicos, los relacionados con las personas y recursos de otro tipo, etc.?
Los económicos. No obstante, la industria textil está arraigada fundamentalmente en otros territorios. Por tanto, localizar personal adecuado, proveedores, talleres para fabricación etc. fueron dificultades añadidas.
¿Cuáles fueron los pasos seguidos a la hora de organizar internamente su negocio?
Todo ha ido despacio pero creciendo de una forma sostenida. A medida que los resultados han ido mejorando y los recursos creciendo, se ha ido invirtiendo en la ampliación de la estructura de la empresa. En un principió se dio mayor importancia al área de producto, recursos humanos y comercial. Ahora estamos desarrollando otras áreas.
¿De qué tipo de ayudas dispuso su empresa para superar las dificultades iniciales?
Para la creación de nuestra empresa no solicitamos ayuda pública alguna, por lo tanto las ayudas fueron muy limitadas, principalmente de mis padres.
Las ayudas públicas han llegado más tarde, encaminadas a la promoción y participación en ferias internacionales, como el programa Eraberritu del departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia. Actualmente, la única ayuda que recibimos es por parte del ICEX y cubre parte del gasto en la participación de ferias internacionales.
¿Qué ayudas institucionales que no recibió, hubiera necesitado?
Sobre todo en la obtención de capital inicial para emprender el proyecto o ayudas aplicadas a los préstamos de entidades financieras. Supongo que las habría, pero no las solicitamos. Creo que se podría enviar información sobre las ayudas existentes una vez éstas soliciten sus correspondientes registros.
¿Le resultó fácil acceder al capital inicial necesario para impulsar su idea de negocio?
En absoluto. Conseguir préstamos bancarios para una empresa nueva es difícil. Han de avalarse personalmente.
¿Cuál es el papel que deberían jugar las instituciones públicas a la hora de potenciar la cultura emprendedora en la sociedad?
Pienso que la creación de una nueva empresa es bastante beneficioso para la sociedad, por tanto, la ayuda institucional, además de necesaria debiera de ser obligatoria una vez se compruebe la viabilidad del proyecto. Asimismo, me parece fundamental fomentar y potenciar la elaboración de proyectos e ideas.
¿En su opinión es Bizkaia un territorio propicio para poner en marcha un proyecto emprendedor?
Desconozco las oportunidades para otros sectores. En el sector textil, y más concretamente en la moda, la principal industria se encuentra en otros territorios. Esto entraña más dificultades que beneficios.
¿Existe un clima socioeconómico y cultural adecuado en Bizkaia y en Euskadi para desarrollar iniciativas emprendedoras?
Pienso que Euskadi siempre ha sido un territorio con una gran cultura emprendedora, a pesar de que la coyuntura sociopolítica ha actuado como freno para el desarrollo empresarial. Es obvio que a medida que esta situación mejore, el desarrollo empresarial se reactivará, y con ello, la cultura emprendedora.
¿De qué aspectos desarrollados en su proyecto se siente más satisfecha?
De mi equipo y de la progresión en el diseño y la calidad del producto.
¿Qué proyectos tiene previsto desarrollar ahora?
Estamos estudiando la diversificación en nuevos productos.
Ha participado en otras experiencias emprendedoras?
Hace 13 años abrí una tienda de ropa en Bilbao con otra socia.
¿Cuál es el balance?
Duró poco tiempo pero aprendí cosas importantes.
¿Qué consejo daría a aquellas personas que están emprendiendo o piensan poner en marcha un negocio?
Prudencia y paciencia, valentía, tesón, ante todo mucha ilusión.
¿Cuál piensa que es la principal causa de la escasez de emprendedores?ç
La falta de un objetivo claro y el miedo a fracasar.